lunes, julio 13, 2009

Mi prima Mildred. Descansa en Paz


Mildred era la mayor de todos y todas mis primos. Era también la hija mayor de mi tío mayor. Fue una persona muy recta y de nobles sentimientos.

Se casó con el amor de su vida —Jairo Alberto González Nuñez— y procreó tres hijas maravillosas con quienes tuve la suerte de crecer.

Estuvo en cada escena de mi infancia y recuerdo con especial afecto su presencia en la sala de prepartos, donde aguardaba para ser llevada a pabellón a ser intervenida para la cesárea que traería al mundo a mi primera hija Luisiana Lucía.

Siempre ocupó un lugar importante en mi vida y en mi corazón.

Fue una esposa incomparable y no sólo en los tiempos buenos, es decir, en los tiempos de salud, sino, más importante aún, cuando Jairo, su morocho, como lo llamaban, enfermó.

Lo cuidó con una abnegación particularmente intensa y su muerte significó para ella un vacío que nunca la abandonó hasta este 15 de junio de 2009, cuando El Señor la llamó a su seno.

Por fortuna, estuvo acompañada por sus hijas y todos sus nietos con quienes había compartido el día anterior, con alegría.

Alguien me dijo por ahí, que Dios le había dado una muerte santa...la muerte de los justos, porque murió dormida.

Con dolor en el corazón y una gran tristeza, aún no podemos asimilar su temprana partida, pero los designios de Dios son así y nos queda el consuelo de haberla tenido y de saber que ya se reunió con su amado Jairo...en paz.

Mitri, como yo te llamaba....ve tranquila...cumpliste tu misión en la Tierra: dejas tras de ti tres seres humanos excepcionales; tus hijas y sus hijos, quienes siempre sabrán a través de ellas, que tuvieron la mejor abuela...una mujer noble y entregada que los amó entrañablemente.

Te recordaremos siempre porque fuiste parte de nuestra sangre, de nuestra herencia, de nuestros afectos; un ícono en la familia respetado por todos.

Te quiero y te querré eternamente.

Tu prima....

Lucre
Anexo esta foto que refleja épocas ya idas y tan felices...tú y Jairo cuando eran sólo novios y en sus brazos...esta servidora. Mitri siempre me decía que yo te llamaba "Racho" Jairo. Morochos...desansen en paz. Dios los bendiga.