
El 25 de junio falleció Michael Jackson, mi ídolo de todos los tiempos.
Su noticia la recibí en un momento muy triste para mi familia, pues acababa de morir mi prima Mildred.
Siempre admiré a Michael Jackson: crecí con su música y adoraba su capacidad para el baile y su inconmesurable talento. También sentí mucha compasión por su vida porque se que fue un niño a quien no le permitieron disfrutar su infancia, explotándolo con motivos monetarios.
Se que hubo acusaciones hacia Michael. Para serles sincera, yo no creo que él haya hecho eso pero en todo caso, no soy quien para juzgarlo.
Quería regresar a los escenarios para brindarnos, por última vez, lo mejor de su música.
También para que sus niños pudieran verlo sobre el escenario.
No pudo hacerlo.
Vivió atormentado por sus demonios internos e intentaba calmarlos con pastillas...
Ojalá la gente tratara de ponerse en su lugar y tuviera un poco más de sensibilidad.
Creo que Dios se lo llevó para evitarle más sufrimientos...más estrés, más angustias, más decepciones de tantos que sólo lo querían para aprovecharse de él.
Desde aquí, sólo espero que sus hijos siempre lo recuerden como ese padre amoroso que fue y nosotros, sus fans, como ese gran artista que nació para enseñarnos que después de Los Beatles, Elvis y Frank Sinatra...aún había más....mucho más.
Gracias Michael...
Tu muerte, para mí, fue un verdarero Thriller.
Aquí les dejo el link de su último full-dressed ensayo, dos días antes de morir...
Adiós y...
Descansa en paz.