jueves, abril 15, 2010

Un abril más en mi vida




Hoy cumplo mis 47 abriles. Siempre que llego a esta fecha, pasan por mi mente muchas imágenes de mi niñez, de mi adolescencia, de mi vida reciente.


Al llegar la medianoche, sentimientos encontrados se cruzan en una mezcla entre la emoción y la nostalgia. En todo caso, es un año más de vida y eso representa mucho para cualquier ser humano. Todo cumpleaños es, en sí mismo, tiempo de reflexión.


En mi caso, espero que éste sea el momento para encauzar ideas nuevas, proponer proyectos, hacer enmiendas, recoger la vieja cosecha, sembrar otras semillas, alcanzar metas...seguir luchando por encontrar la esencia de la felicidad.


¿Peticiones a Dios?


Sólo una: salud. Lo demás viene por añadidura y la verdad, no quiero pecar nunca más de vanidosa...


Sí, porque ya tener salud es tenerlo todo.


¿Agradecimientos al Señor y a la vida?


Mi familia, especialmente mis tres viejitas adoradas y mis dos hermosas hijas. Ellas son la mejor muestra de mi paso por el Planeta.


Como me gustan las estrellas; como amo el Cosmos y las leyes de la Física, esperaría poder tener certeza de tantas interrogantes que hay sobre el Universo.


Quisiera poder llegar al siguiente abril y cuando ello sucediera, mirarme en un espejo y ver las diferencias que hoy dibujo en mi mente como caros deseos de aniversario de vida.


Quisiera también despetar en una Venezuela, al menos parecida a aquella en la cual crecí...y quisiera que fuera así por mis hijas, por el futuro, por las venideras generaciones de venezolanos y venezolanas que no se merecen lo que está sucediendo.


Y, claro...de último pero no por ello menos importante, quisiera tener a todos mis seres amados conmigo...sanos, fuertes, felices...


Se que dije que sólo pediría salud...¿acaso alguien iba a creerlo?