martes, enero 24, 2006

Sigo siendo la misma


Espero que me perdonen todos aquellos que lleguen a leer lo que en este momento escribo, si suena un poco personal y, tal vez, dirigido a alguien en específico, pero es que necesito hacerlo así.
Para empezar, debo decir que cuando empecé a publicar el blog sabía que mis palabras podrían llegar a mucha gente pero, con seguridad, a un ser humano que ha sido sencillamente especial para mí.
Cuando se dice que alguien es especial, entiendo se refiere a una persona que ocupa un lugar privilegiado en nuestras vidas; bueno, entonces, le estoy escribiendo a alguien especial quien, efectivamente leyó el blog y en este instante tiene sentimientos contradictorios respecto a algunas cosas que parecieran definir quien soy.
Ahora, quiero que sepas que soy la misma que conociste hace ya tantos años y por eso debes saber que por más que he atravesado nubarrones, tormentas, pantanos y desiertos, jamás he permitido que mi esencia me abandone, porque eso sería renunciar a lo único verdaderamente auténtico en mi vida: mi capacidad de sentir. Te consta que es así.
¿Crees que la tecnología se impone a mi sensibilidad?
Pues, entonces, necesito preguntarte: ¿acaso dejaste de conocerme?
¿No ha sido, justamente, la tecnología la que permitió que cruzáramos miradas en esta dimensión desconocida para algunos, de lo virtual?
¿No ha ido la tecnología la que ha hecho posible comunicarnos a tantos niveles y de tantas maneras?
¿No debo, acaso, sólo por ello, darle gracias eternamente al desarrollo tecnológico de estos tiempos?
Sin embargo, -insisto- ello no ha desvirtuado para nada ésa que tú sueles llamar "la Lucrecia esencial".
Esa Lucrecia llena de matices que tanto conoces, capaz de afrontarlo todo y, a pesar de ello, de darse el permiso de flaquear y sucumbir cuando siente que ha llegado al foso, no puede nadie evitar que siga en mí, porque sin ella, simplemente moriría.
Perdona que te hable desde aquí y no desde donde lo hago siempre pero necesitaba decirte estas cosas sabiendo que estás muy lejos y te has sentido triste.
Tu tristeza es mi tristeza como igual hemos compartido tantas alegrías.
Has sido mi apoyo y mi fortaleza cuando creí que el mundo entero se había ido...
Sigo siendo la misma y tú sabes que es así, porque sabes quien fui, quien soy ahora y quien seré para siempre.
Let it be...let it be, let it be, let it be.....