
Todo en la vida pasa por algo y soy de las que piensa que por algo bueno. Más allá del shock inicial que nos produce algunas noticias o hechos, está la capacidad de asumir la vida con optimismo y entereza. Todo pasa...hasta lo malo pasa, -siempre he dicho-, y éste es el momento de demostrármelo a mí misma.
Cuando un ciclo termina, seguramente comienza otro mejor todavía. En la vida, nos movemos en etapas y me gusta pensar que cada vez que cerramos una ventana, mil más se abren ante nuestros ojos.
En este momento, siento que vendrán oportunidades nuevas que siempre quise tener y disfrutar y no aproveché porque se quedaron en simples ilusiones que nunca pude concretar.
Estoy tomando decisiones importantes que ameritan coraje y valentía, cuando no me he distinguido, precisamente, por ser valiente respecto a mí misma.
Dios me da ahora el chance de tomar las riendas de mi vida, por primera vez, sola.
Decir que no tengo miedo, es mentir. Lo tengo y mucho, pero se que gozo del soporte emocional que me da la fe en Dios y del apoyo de mucha gente que me quiere bien.
Por supuesto, tengo a mis hijas, a mi madre y a mis dos viejitas que son incondicionales en todo sentido y, claro, a mi hermana, Gloria Sara, que ha estado y estará conmigo siempre.
Me siento una luchadora en todo sentido. Ahora me toca luchar por mi felicidad. Por un nuevo comienzo, por nuevos amaneceres, por esas oportunidades que no se me dieron antes, por nuevos anocheceres y por los sueños perdidos. Yo se que puedo y esta vez, tendré más cuidado en no equivocarme tanto.
Le agradezco a Dios su respuesta, siempre oportuna, a mis plegarias. Dios escucha y si le pedimos con fe, como él lo quiere, se nos da.
Soy hija de Dios y en sus manos pongo mi camino. Se que me ayudará a salir adelante, como saldrán adelante mis hijas que son sagradas para mí.
Le pido hoy, también, sabiduría para saberlas conducir por caminos de amor y no de tristezas o de odios. Eso oscurece el espíritu y no vale la pena. Estamos llamados a ser criaturas de luz, no de sombras.
La nueva yo está en lista de espera para ser feliz. Se que lo lograré con el favor de Dios y esa felicidad vendrá como racimo de uvas....ya verán.