
Hoy es viernes y decidí quedarme en casa porque no estoy de ánimos para salir. A veces una quiere disfrutar la maravillosa experiencia de disponer de la casa sólo para una.
Mientras, he estado pegada a la computadora trabajando en la terminación de un libro (la corrección de los aportes, entre otras cosas) y charlando eventualmente, con aquellos que se asoman a la ventana de mi messenger.
Sin querer, me doy cuenta que esto de la tecnología es casi como un milagro.
En 1985, año cuando me gradué, tuve que pasar todo el mes de agosto redactando mi tesis de grado a mano...sí, como se lee.
Luego, la encomendé a una señora que se dedicaba a transcribir escritos, con una máquina eléctrica que, para la época, era una bendición.
La cuestión es que la señora lograba tipear 100 pá¡ginas al día...
Por fortuna terminó a tiempo y ese octubre de 1985 me comvertí en una nueva profesional del país.
Pero, volviendo al asunto de la tecnología, lo traía a colación porque ella nos ha cambiado la vida a más de uno.
Por no decir más, esto de poder trabajar con la comodidad de una computadora, accediendo a la red a través de una conexión de alta velocidad, en un lugar apacible, adecuado, agradable...¡por favor! creo que es lo mejor que pudo pasarme.
Disfruto mucho trabajar pero más a sabiendas que existen tantas innovaciones tecnológicas que nos apoyan al respecto.
Siendo una académica, me muero por esas ayudas: ya dije, la computadora, el pen drive, la internet y como simple persona, la televisión por cable, el celular, el microondas, el MP3, entre tantas otras facilidades de la vida de hoy.
Confieso que soy una romántica sensiblera a veces, y, en ocasiones, desearía regresar el tiempo y haber vivido en otras épocas, pero cuando ¡ay! me acuerdo de la falta de tecnología de ellas, sonrío y me digo a mí misma....no...que va...mejor me quedo aquí.
En todo caso, siempre podré disfrutar de esa hermosa película "somewhere in time", que nombraron en español: "Dile al tiempo que vuelva", con Seymor y Reeves, que me encanta, no sólo por esa fantasía que todos tenemos de regresar al pasado, sino por lo que significa ver una historia dedicada a esos amores que son capaces de traspasar el tiempo.
En fín...fíjense lo que hace un viernes, sola en casa, en la quietud de esta noche que me guardé sólo para mí.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario